domingo, 25 de enero de 2015

"La canción de los dos"

Ya estamos otra vez. El despertador sigue sonando una y otra vez. Le estoy cogiendo manía al tono del despertador, no se si es porque me recuerda a él o es la canción que cantábamos cuando nos aburríamos. Teníamos muchas anécdotas juntos mientras sonaba la canción de fondo y es escucharla y los recuerdos me invaden. Lo que más recuerdo es su sentido del humor, ese del cual era el culpable de que me hiciera llegar tarde a mi casa. No podía despegarme de sus risas y cada día era una lucha continua con mi madre por el retraso. Yo no podía hacer nada, no tenia la culpa de haber tenido al chico perfecto para mi que me hiciera llegar tarde porque quería pasar el mayor tiempo con él. Podría pasarme días con él y no cansarme jamas. No era de los que más destacaban y eso era lo que me gustaba a mi, porque yo tampoco lo era. Eramos dos personas marginadas destinados a conocernos, en un mundo donde no entendían nuestra locura. No entendían lo loco que estaba viniendo cada mañana a mi casa temprano para irnos a las clases juntos cuando vivíamos bastante lejos. Yo no le obligaba pero la excusa que ponía él era de que no quería que me pasara nada pero deseaba verme cada mañana con mis ojeras y sin maquillar. No nos olvidemos de los chistes malos que hacia sobre como estaba que aunque fueran malos, me reía igual por como los decía y del empeño que hacia por hacerme reír por las mañanas cuando yo estaba muerta de sueño.
Y el despertador sigue sonando pero no lo voy a apagar. Aunque le este cogiendo manía se que volverá después de trabajar a casa, a jugar con los niños y a disfrutar de lo que nos queda de vida juntos. No podemos estar sin uno del otro pero haré el esfuerzo por unas horas. El despertador es la viva llama de nuestra locura, de nuestra canción, de nuestros recuerdos.

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