domingo, 15 de febrero de 2015

Como en todas las historias tienen un principio con un final al cual pueden acabar bien o que acabe mal.  Pero cada historia es diferente. Hay diez mil maneras de empezar algo y diez mil una de cómo acabarlo. Si todas las historias fueran iguales no estarías ahora mismo leyendo esto.  Lo bonito es leer sin saber que ocurrirá en la siguiente página o intuyendo como acabara aquello que empezaste. Las historias de los libros son como la vida real. Cada persona esconde una historia, su propia historia de su vida. Todos elegimos diferentes caminos, decidimos, suceden acontecimientos que no sabes cómo acabaran pero esa es la gracia, vivir sin saber que pasara, arriesgarse para saber que puede suceder. Cada persona es un mundo y cada mundo contiene su final. 

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