viernes, 10 de octubre de 2014

"Un café con muchas sonrisas, por favor"

Me encuentro sentado en una silla de la mesa que se encuentra en la esquina del bar, mirando fijamente la puerta para ver quién entra. Esto ya es rutina para mi, sentarme solo y observar todo lo que hay a mi alrededor sin olvidarnos del café con leche que siempre tomo. Lo que no es rutina para mi es encontrarte ahí, me sigo acostumbrado aún a tu presencia a que vengas los lunes, miércoles y viernes al bar a tomarte ese "Caramel Macchiato" que se que tanto te gusta. Lo sé porque siempre que te lo sirven, das un suspiro de aliviada porque tienes el café y no te esperas para sentarte a tomártelo y te veo ahí, de pie dándole un sorbo y me doy cuenta que quema porque pones esa mueca rara que hace que se te arrugue la cara y parezcas una viejita, pero tengo que admitir que la mueca que haces tú, es de la que estoy perdidamente enamorado.

Con esto no quiero que pienses que soy un acosador, prefiero que me llames loco, un loco enamorado. Un loco, que hace esta carta arriesgándose al que vas a opinar o que vas a sentir. Arriesgándome a todo o nada.
Este loco que te ve sentarte en la mesa al lado de los servicios a unos cuantos metros lejos de mi, pero aun así te puedo ver perfectamente como si estuvieras a centímetros. Sé que me ves, que te has fijado en mi porque cuando nuestras miradas se cruzan siento que me falta el aire. Lo que haría yo si pudiera ver cada día del resto de mi vida esos ojos grandes marrones. La gente dice que matan los ojos verdes o azules, pero lo que mata no es el color, sino como matan las miradas y sobretodo de la persona quién te la hace. Como dice el dicho, si las miradas matasen estaríamos muertos, pero si pudiera renacer volvería a mirarte, una y otra vez. Me he acostumbrado a fijarme en cada detalle de ti, en tu risa floja y es que te ríes cada vez que lees un chiste malo de la revista. No nos olvidemos de tu lunar que tienes en una esquina de la frente y que te lo intentas tapar pero a mi me parece la imperfección mas perfecta. Por favor, no sonrías y es que no serán de las mejores pero es de esa sonrisa que hace que me pierda y no piense en nada más.

Te veo y no tengo palabras para ti. Lo único que puedo decir es que eres una persona difícil de olvidar. Como olvidar a alguien que sé cuando esta contenta o le pasa alguna cosa; como olvidar su forma de caminar; como olvidar esas mariposas que me ha echo sentir en el transcurro de los días. Jamas podre olvidar tus "buenos días" por mas que pase el tiempo ni las pequeñas carcajadas que nos daban cada vez que nos cruzábamos. Sé que tanto tu como yo notábamos esa conexión especial que teníamos pero que ninguno quería dar el primer paso.

Los meses pasan y observé que un chico te venia a buscar al bar y te veía mas animada pero últimamente te veo decaída y no me gusta verte así.  Me he dado cuenta que te veo como desilusionada como si esa persona no te llenara y yo aquí, ahora mediante esta carta me declaro y puede que parezca algo atrevido pero yo lo llamo tener valor y tirarse de cabeza por esa persona que hace de tu vida color y tú me la has pintado por completo. Sé que mi mundo se me vino a bajo cuando te vi salir del bar esa mañana de febrero con ese chico pero algo hizo que acabara haciendo esta declaración de amor porque vi algo en ti, algo diferente y es que a él no le mirabas de la misma manera que lo hacías conmigo. No vi la misma complicidad y no te brillaban los ojos como te brillaban conmigo. Asi que ven y vamos a intentarlo, tu y yo y nadie mas.




No hay comentarios:

Publicar un comentario