Se acabó todo lo que se daba. Las estrellas, ya no brillaran tanto como ayer. Las risas, esas risas que no eran forzadas, las carcajadas que hubieron, se quedaron atrás. Esas noches, mirando los atardeceres, no serán lo mismo a partir de ahora. Las carreras, los juegos, los amores que hemos vivido quedaran en un recuerdo, otro más en nuestra vida. Se acabó lo de vivir al máximo sin importar lo de mañana, sin importar nada. Días infinitos, noches que se hacían eternas.
Todo quedo atrás. Ahora es otra etapa de nuestra vida que tenemos que afrontar. Todo vuelve a la rutina. Todo vuelve a empezar. Día tras día. Pero basta de hacer siempre lo mismo, hay que romper las reglas y ver que cada día es una aventura, un reto nuevo, un reto diferente.
No hay que mirar el mañana con miedo, el mañana nos tendrá miedo a nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario